Década de 1990

En el Clausura ’94, es necesario empezar por el final… o por la final. Por primera vez en el profesionalismo, los dos únicos equipos con chances de ganar el título se encontraron en la última fecha. Huracán, el puntero, con 25 unidades, e Independiente, el escolta a un punto.

Un marco impresionante de gente dejó en las boleterías de la Doble Visera más de setecientos mil dólares y vivió una fiesta roja excluyente. El mejor partido jugado en todo el campeonato por el equipo de Miguel Brindisi se vio reflejado en el 4 a 0 final.

Independiente bajaba de esta manera al “Globo” de la punta y se consagraba como nuevo campeón de AFA. Ese 28 de agosto, los goles los anotaron Rambert, Garnero, Couceiro e/c y Gareca. Ese equipo tenía varias figuras: Islas, Rotchen, Perico Pérez, Gustavo López y Usuriaga, entre otros.

Brindisi llegó en reemplazo de Pedro Marchetta, técnico con el que el Rojo había logrado un subcampeonato en 1993. Enseguida se ganó el cariño de la gente, por el gran nivel de juego y por los buenos resultados. Apenas logrado el Clausura, todas las fichas en la última parte del año se pusieron en la Supercopa, el único título internacional que el Rey de Copas no había logrado hasta ese momento.

La contundencia también se hizo presente en ese certamen. Independiente dejó atrás en los octavos de final al Santos despachándose con un 4 a 0 en la revancha jugada en Avellaneda después de perder por la mínima en Brasil. En los cuartos se enfrentó con el Gremio. Se trajo un valioso empate de Porto Alegre y a la vuelta ganó 2 a 0. En la semi otro brasilero: el Cruceiro. Al igual que frente al Santos, el Rojo cayó 1 a 0 en Brasil y goleó 4 a 0 en la Doble Visera. La final era nada menos que ante Boca, como cinco años atrás cuando los Xeneizez se impusieron por penales. Esta vez, la alegría fue para Independiente. Después del 1 a 1 en la Bombonera, llegó el gol de Rambert en la revancha que puso el 1 a 0 final y le dio el trofeo al equipo de Brindisi.

La Copa Libertadores de 1995 no trajo buenas noticias. Independiente quedó eliminado rápidamente. La Recopa Sudamericana era el nuevo objetivo. El partido se jugó el 9 de abril en Japón ante Vélez. Con gol de José Serrizuela en la segunda etapa, el Rey de Copas conseguía otro lauro.

Varios cambios se sucedieron en la segunda parte de ese año, entre los que se destacan el cambio de entrenador y de varios jugadores. El Zurdo López se hizo cargo del equipo y llegaron Mondragón, Domizi, Acuña, Dorta y Alvez, entre otros. El equipo no lucía, pero con mucho esfuerzo y amor propio conquistó nuevamente la Supercopa al vencer en la final al Flamengo. Fue 2 a 0 en Avellaneda y derrota 1 a 0 en el Maracaná ante 120.000 brasileros. El Rojo se deba el gusto de dar la vuelta olímpica en ese mítico estadio.

El 20 de agosto de 1996, César Luis Menotti asumió como nuevo entrenador. Su ciclo duró hasta el 23 de agosto de 1999 -con un lapso muy breve a mediados del 1997-, cuando se fue a dirigir a Italia. Tuvo momentos brillantes y otros no tanto. Finalizó segundo en el Apertura ’96 y se dio el gusto de ganarle al Boca de Bilardo en la Bombonera. En la primera ida del Flaco llegó para sustituirlo Ricardo Gareca. Con el Tigre, Independiente perdió una gran posibilidad de entrar en la Copa Libertadores de 1998 cuando perdió un desempate frente a Lanús.

Después de ese traspié, Menotti se volvió a hacer cargo del primer equipo, pero no tuvo el mismo éxito que en su primera etapa y los malos resultados lo obligaron a dar un paso al costado. Enzo Trossero lo reemplazó en las primeras fechas del torneo Apertura ’99.

Fuente: caindependiente.com

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